El Banco Central informó que la economía chilena cayó 0,3% durante el primer semestre de 2025, acumulando dos trimestres consecutivos de retroceso: -0,3% entre enero y marzo, y -0,2% entre abril y junio. Según la entidad, se trata del resultado semestral más bajo desde 2020, cuando el país enfrentaba las restricciones por la pandemia.

La caída se explica principalmente por el sector minero, que retrocedió en sus envíos de cobre al exterior. La demanda interna pasó de crecer 2,3% en el primer trimestre a 0,1% en el segundo. El consumo de los hogares bajó de 2,5% a 1,2%, impulsado por servicios de salud y turismo, pero frenado por menor gasto en combustibles y productos tecnológicos. La inversión en equipos se desaceleró de 9,7% a 3,7%.

Las exportaciones cayeron 2,1%, principalmente por menores envíos de cobre, mientras que las importaciones retrocedieron 1,6%, afectadas por combustibles y vestuario. Según Pavel Castillo, economista de Corpa, citado por La Tercera, “definitivamente la economía estuvo frenada el primer semestre. La expectativa es que se comience a dinamizar en lo que viene, pero aún existen dudas al respecto”.

El gobierno mantiene su proyección de crecimiento de 1,8% para el año completo. Para alcanzar esa cifra, la economía debería crecer 3,9% en el segundo semestre. Las estimaciones de analistas privados se ubican entre 0,9% y 1,3% para el cierre de 2025. Sergio Lehmann, economista jefe de Bci, proyecta una expansión de 1,2% anual, mientras que Valentina Apablaza, del OCEC-UDP, estima 1,3% “aunque con un evidente sesgo a la baja”, según consigna La Tercera.

Qué significa: Un crecimiento bajo del PIB implica menor generación de empleo, menos ventas para los negocios y menor recaudación fiscal. Esto puede limitar aumentos salariales, nuevas contrataciones y mejoras en servicios públicos. Para las pequeñas y medianas empresas, significa menos clientes y mayor dificultad para acceder a créditos.

Fuente: La Tercera.