Diputados de la Unión Demócrata Independiente (UDI) manifestaron su inquietud por la disminución de fondos destinados a dos programas educacionales en el proyecto de presupuesto: los Liceos Bicentenario y las Becas de Acceso a Tecnología, Información y Comunicaciones, según informó Cooperativa.

En un comunicado, la bancada señaló que estos programas han beneficiado a familias de clase media y de menores ingresos. Los parlamentarios indicaron que respaldan al Gobierno en el ordenamiento de las finanzas públicas, pero consideran necesario distinguir entre gastos prescindibles y políticas que han representado oportunidades para sectores de la población.

La diputada Flor Weisse sostuvo que el programa de becas tecnológicas ha sido un avance y sugirió que existen otras partidas donde aplicar recortes, mencionando como ejemplo al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

La declaración se suma al cuestionamiento del diputado Sergio Bobadilla (UDI), presidente de la Comisión de Educación, quien criticó el fin del programa Junaeb «Yo elijo mi PC». Bobadilla afirmó que la estrechez económica no debe afectar programas en educación. Desde Renovación Nacional, la diputada Ximena Ossandón defendió el derecho del Gobierno a evaluar la efectividad de los programas y advirtió sobre el riesgo de transformar cada iniciativa en un derecho adquirido.

Desde la oposición, la diputada del Frente Amplio Emilia Schneider invitó a la ministra de Educación, María Paz Arzola, a revisar las evaluaciones públicas del programa de computadores, que según datos de la Dirección de Presupuestos (Dipres) tiene valoración entre las familias. La diputada del Partido Comunista Daniela Serrano cuestionó la decisión en un contexto de automatización e inteligencia artificial.

Qué significa para tu bolsillo: Según el proyecto de presupuesto, se reduciría la entrega de computadores a estudiantes de familias de menores ingresos y el financiamiento de liceos públicos. Si tienes hijos en edad escolar que podrían haber recibido estos beneficios, tendrías que costear un computador (entre 300 mil y 500 mil pesos según precios de mercado) o buscar alternativas educacionales, aunque el impacto final dependerá de cómo se apruebe el presupuesto en el Congreso.