El general del Ejército Eugenio Ribba, a cargo de la coordinación de la emergencia en Coquimbo tras el sistema frontal del 20 de julio, informó que la región se mantiene sin toque de queda porque la situación de seguridad es estable y no hubo desabastecimiento en las zonas urbanas principales, según declaró a La Tercera. Las Fuerzas Armadas han logrado contactar a todas las localidades aisladas en la precordillera y las caletas costeras.

Según Ribba, el abastecimiento de agua está cerca del cien por ciento, pero funciona con sistemas de contingencia: en varias localidades el agua llega a las casas desde estanques que se llenan con camiones aljibe, no desde las redes habituales. El esfuerzo actual se concentra en reconectar rutas secundarias en Combarbalá, provincia de Limarí, y en sectores como Lambert, Aguagrande y Almirante La Torre en la provincia de Elqui, donde se planifican lanzamientos de carga desde aviones con paracaídas.

La ruta 5 Norte fue despejada, lo que permitió conectar las comunas más pobladas. Esa reconexión habilitó que el trabajo se focalizara en localidades pequeñas, donde el principal problema es el suministro de agua. Las Fuerzas Armadas han usado helicópteros, aviones y vehículos especiales para llevar abastecimiento a zonas de difícil acceso.

Las restricciones vigentes son la prohibición de acceso a zonas cordilleranas y el cierre de servicios de lavado de autos, medidas preventivas mientras dura el estado de excepción por catástrofe. Ribba descartó la necesidad de imponer limitaciones adicionales a la circulación o actividades comerciales en la región.

Fuente: La Tercera.