El número de víctimas fatales por el terremoto de magnitud 7,1 que afectó el martes el sudoeste de Japón alcanzó los 18 fallecidos, según informaron el Gobierno central y autoridades de la prefectura de Kumamoto. Los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas.
Según un portavoz de la prefectura de Kumamoto, cinco de las víctimas mortales se registraron por el derrumbe de una chimenea en la planta de Yatsushiro de Nippon Paper Industries. El portavoz señaló que cuatro personas podrían permanecer sepultadas bajo los escombros. Entre los fallecidos se cuentan tres personas que se encontraban en un centro comercial operado por la cadena Aeon, cuyo presidente, Akio Yoshida, confirmó que otras tres personas permanecen desaparecidas en ese lugar.
La primera ministra Sanae Takaichi declaró que han transcurrido más de 20 horas desde el sismo y que las operaciones de rescate constituyen una carrera contra el tiempo. Las autoridades desplegaron aproximadamente 4.600 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa, 2.000 policías y 1.410 bomberos para las tareas de búsqueda y rescate. El portavoz del Gobierno, Minoru Kihara, reconoció dificultades para precisar la cifra exacta de desaparecidos.
Más de 200 personas resultaron heridas solo en el Yatsushiro North Community Medical Center, según informó un portavoz del hospital. El departamento de bomberos de Kumamoto reportó el traslado de casi un centenar de heridos a diversos centros, seis de ellos en estado grave. El centro sanitario Saiseikai Kumamoto atendió a 84 heridos, uno de ellos inconsciente, y advirtió sobre la saturación de sus 400 camas disponibles.
La prefectura de Kumamoto registró 8.886 personas evacuadas y más de 34.800 hogares sin suministro eléctrico. El sismo alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala japonesa y tuvo su epicentro en esa prefectura, que en 2016 había sido afectada por una serie de terremotos que dejaron más de 200 muertos, según BioBio.

