La violencia volvió a enlutar a Carabineros de Chile y al país entero. Durante la noche de este domingo 4 de octubre, elsargento 2° Jaime Ariel Urrea Burgos, de 40 años de edad y con 18 años de servicio en la institución, fue cobardemente asesinado tras recibir un impacto de escopeta a quema ropa en la zona del cuello.
El trágico hecho ocurrió pasadas las 22:50 horas, cuando el uniformado —perteneciente a la dotación del Retén Canteras de la Comisaría de Los Ángeles— acudió junto a sus compañeros a prestar auxilio por una denuncia de violencia intrafamiliar (VIF) en un domicilio de la comuna de Quilleco. Al momento de ingresar para resguardar a la víctima y reducir al agresor, el sujeto abrió fuego de manera directa con un arma de fuego.
A pesar de los inmediatos esfuerzos por salvarle la vida y su posterior traslado de urgencia al Centro de Salud Familiar (Cesfam) local, la gravedad extrema de las heridas provocó el fallecimiento del funcionario. El agresor fue detenido en el lugar por el resto del contingente policial y puesto a disposición de la Justicia.
Con el deceso del sargento Urrea, Carabineros suma sumártir número 1.264. El suceso ha encendido las alarmas en el ámbito político y social, tratándose del segundo efectivo policial asesinado en un lapso de tan solo siete días, lo que reabre el intenso debate sobre la crisis de seguridad y la protección a las fuerzas del orden. Desde el Gobierno decretaron duelo nacional y anunciaron la querella correspondiente para exigir las máximas penas contra el autor del crimen.

