El árbitro Piero Maza presentó ante el Tribunal de Disciplina de la ANFP el informe oficial sobre los incidentes que provocaron la suspensión del partido entre Everton y Universidad de Chile, disputado en el estadio Sausalito por los octavos de final de la Copa Chile. El encuentro fue detenido a falta de siete minutos para su término y posteriormente reanudado en el Estadio Nacional.

Según el documento, al minuto 82:10 se encendieron bengalas en el sector de la hinchada visitante, además del lanzamiento de pirotecnia. Cuarenta segundos después, una bengala cayó en el campo de juego cerca del jugador Maximiliano Guerrero y del árbitro asistente Alan Sandoval. Posteriormente cayeron al menos seis bengalas más en el terreno de juego, junto a otros artificios lanzados al aire.

El juez explicó que ante el riesgo para la integridad de los participantes y el desarrollo del partido, se realizó una interrupción retirando al cuerpo arbitral y ambos equipos a los camarines. Se conformó un Comité de Crisis integrado por representantes de la ANFP, los clubes, Carabineros, la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso y el Ministerio de Seguridad Pública para evaluar la reanudación del encuentro.

La Delegación Presidencial Regional de Valparaíso determinó la suspensión definitiva del partido, basándose en antecedentes entregados por Carabineros que indicaban que no existían las condiciones de seguridad necesarias. El informe también consigna que al inicio del partido, durante la ceremonia de Fair Play, se lanzó pirotecnia desde la galería de la hinchada de Everton, según informó La Tercera.