El descaro de los ciberdelincuentes no encuentra límites: se aprovechan de necesidades médicas en redes sociales y recurren a herramientas de Inteligencia Artificial para falsificar conversaciones y chantajear a sus víctimas.

La ciberdelincuencia en redes sociales y plataformas de mensajería ha alcanzado un nivel sin precedentes, migrando de los tradicionales engaños económicos hacia tácticas descaradas de extorsión y manipulación digital. Expertos en seguridad digital y víctimas advierten sobre el peligro creciente que representan el uso de Inteligencia Artificial (IA) para la falsificación de pruebas y la falta total de escrúpulos de los estafadores para atacar a cualquier persona o comunidad vulnerada.

Sin pudor: El ataque a comunidades de apoyo

Un claro reflejo de la falta de empatía de estas redes delictivas ocurre en los grupos de ayuda y redes sociales. Recientemente, en comunidades de apoyo como «Agrupación Autismo Chile», se ha denunciado la presencia de perfiles falsos que lucran con la vulnerabilidad y la urgencia médica de familias.

Bajo identidades ficticias (como el caso de perfiles que ofrecen medicamentos indispensables), los estafadores solicitan transferencias bancarias directas previa entrega de los insumos. Tras concretar el pago —registrado frecuentemente a nombre de terceros—, los delincuentes no solo no entregan lo prometido, sino que presumen impunemente ser administradores de otros grupos similares para generar falsa confianza y continuar el ciclo de estafas.

Inteligencia Artificial al servicio del chantaje y la extorsión

Más allá de la pérdida financiera, el peligro más alarmante radica en el uso de la Inteligencia Artificial para la creación de contenido falso (deepfakes y captura de chats fabricados). Los extorsionadores ya no solo piden dinero a cambio de no difundir información real, sino que hoy fabrican conversaciones falsas de WhatsApp extremadamente convincentes para amenazar a las personas con destruir su vida personal y profesional.

Así lo relata una víctima que ha solicitado el resguardo estricto de su identidad por seguridad:

«Comenzó con un mensaje en el que me exigían una suma alta de dinero. Al negarme, me enviaron capturas de pantalla de una supuesta conversación de WhatsApp en la que yo mantenía una relación extramatrimonial y admitía hechos graves que jamás ocurrieron. Todo estaba generado digitalmente con IA, usando mi foto de perfil y una tipografía idéntica a la aplicación.

A pesar de que expliqué que todo era un montaje tecnológico, el impacto y la apariencia de veracidad fueron devastadores: mi cónyuge no me creyó y la situación derivó en la ruptura definitiva de mi matrimonio. Estas personas destruyeron mi familia con un par de clics y mentiras programadas.»

Recomendaciones ante la ciberdelincuencia de nueva generación

Ante el incremento de estos casos, los especialistas hacen un llamado urgente a la ciudadanía a extremar precauciones:

  1. Verificar antes de transferir: No realizar pagos anticipados a desconocidos en grupos de redes sociales ni comprar medicamentos fuera de los canales oficiales.
  2. Desconfiar de la extorsión: En caso de ser víctima de chantaje con capturas o audios falsos, no ceder a los pagos. Mantener la calma, respaldar la evidencia (mensajes y números de origen) y realizar la denuncia ante la policía o brigadas de delitos cibernéticos.
  3. Privacidad en perfiles: Ajustar los niveles de privacidad en plataformas como WhatsApp, Facebook e Instagram para evitar que personas inescrupulosas utilicen fotografías e información personal para alimentar herramientas de IA.