El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, solicitó que no se realicen más partidos de fútbol en el Estadio Nacional hasta que se garanticen condiciones de seguridad, según informó BioBio. La petición se produjo después de que una vivienda en la población Rebeca Matte recibiera disparos previo al encuentro entre Colo Colo y Universidad de Chile.
Sichel planteó tres exigencias para permitir la realización de futuros partidos: mayor dotación de seguridad en el entorno del recinto, la creación de una mesa de trabajo con participación de juntas de vecinos y el municipio, y la conformación de un directorio que administre el arriendo del estadio. El jefe comunal indicó que el recinto no puede seguir siendo gestionado únicamente por el Instituto Nacional de Deportes.
El alcalde reconoció que no posee facultades legales para impedir la realización de los encuentros deportivos, pero afirmó que ejercerá presión política ante el Gobierno, el IND y los clubes para oponerse a cualquier partido hasta que se cumplan las condiciones planteadas. Agregó que el municipio debe costear con recursos propios las consecuencias de los incidentes en las inmediaciones del estadio.
Según Sichel, los hechos de violencia estarían relacionados con organizaciones que se presentan como hinchas para disputarse territorios de venta de drogas. El alcalde llamó al Estado a presentar querellas y a los clubes a tomar acciones legales contra estos grupos.
El jefe comunal se refirió al suceso como una situación anunciada y advirtió sobre la presencia de violencia en sectores residenciales de la comuna.

