El aluvión registrado en el sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, dejó más de 2.000 viviendas afectadas y seis personas lesionadas, según el balance oficial entregado por las autoridades.

Carlos Aguirre, consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) y académico de la Universidad San Sebastián, planteó que la prevención urbana requiere actualizar los planes reguladores para restringir edificación en zonas de riesgo de remoción en masa, según declaraciones recogidas por BioBio. También propuso reforestación de cabeceras de cuenca con especies nativas e implementación de sistemas de alerta temprana basados en redes de monitoreo pluviométrico en tiempo real.

El especialista destacó el concepto de resiliencia urbana, definido como la capacidad de una ciudad para resistir un impacto, adaptarse y recuperarse. Según su análisis, esto implica construir piscinas aluvionales, colectores de mayor capacidad y parques inundables que actúen como amortiguadores ante crecidas. Aguirre afirmó que invertir en infraestructura preventiva resulta más eficiente económicamente que financiar reconstrucción tras desastres.

Respecto a la responsabilidad institucional, el académico señaló que debe existir coordinación entre municipalidades, gobiernos regionales, ministerios y el sector privado. Aguirre indicó que el evento en la zona oriente debería marcar un punto de inflexión en la gestión territorial de Santiago.