El exministro de Economía Álvaro García cuestionó el desempeño económico del Gobierno tras conocerse que el IPC (Índice de Precios al Consumidor, que mide cuánto suben los precios) aumentó 0,6% en agosto, impulsado principalmente por el alza en los combustibles. Según García, este incremento afecta el poder de compra de las familias. “Era previsible por el aumento en las gasolinas, pero es una nueva depresión a las posibilidades de compra y consumo de los chilenos”, declaró en ADN Hoy.
El exsecretario de Estado comparó las cifras actuales con las que recibió el Gobierno al asumir y destacó que la inversión —el dinero que empresas y Estado destinan a proyectos— creció 7% a fines del año pasado. Sin embargo, el Banco Central proyectaba en diciembre que este año crecería 4,9%, pero ahora estima que solo alcanzará un 2%. García atribuyó esta caída a decisiones del Ejecutivo, como el traspaso del alza de combustibles a los consumidores y el discurso inicial sobre la economía. “Las encuestas de percepción económica de los empresarios cayeron al punto más bajo en 20 años. No es de extrañar que la inversión decrezca”, sostuvo.
El exministro también señaló que el consumo y las importaciones de bienes de capital —maquinaria y equipos para producir— han caído. Según García, las importaciones de estos bienes bajaron 4%. “Los motores del crecimiento ciertamente se han estado apagando durante el actual Gobierno”, afirmó. Consultado sobre si el Ejecutivo puede atribuir estas dificultades a administraciones anteriores, respondió: “Culpar al Gobierno anterior es una forma excesivamente fácil de no hacerse responsable de las decisiones que este Gobierno ha tomado”.
Respecto a la reforma económica impulsada por el Gobierno, García expresó dudas sobre su capacidad para reactivar la economía. Indicó que la reforma proyecta déficit fiscal —cuando el Estado gasta más de lo que recibe— durante lo que resta de la administración, lo que dificultará responder a necesidades sociales. Además, señaló que el incremento esperado del crecimiento es limitado: el Gobierno estima que en 10 años la tasa de crecimiento podría aumentar 0,6%. “Muchos hemos señalado que probablemente va a ser 0. Esta reforma no va a lograr lo que el Gobierno busca, y se lo dijeron todos los actores económicos del país”, concluyó.
Qué significa para tu bolsillo: El alza del IPC en agosto refleja que los precios subieron, especialmente en combustibles, lo que reduce cuánto puedes comprar con el mismo sueldo. La caída en la inversión y el consumo puede traducirse en menos empleos y menor actividad económica en los próximos meses, aunque el impacto directo en cada hogar dependerá de cómo evolucionen los precios y el mercado laboral. Fuente: ADN.

