Estados Unidos celebrará el próximo martes 3 de noviembre sus elecciones de medio mandato, en las que se renovará un tercio del Senado y la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes. El resultado podría modificar el equilibrio de poder en el Congreso y afectar los dos años restantes de la administración del presidente Donald Trump.

Históricamente, los presidentes en ejercicio han enfrentado reveses en estos comicios. En los últimos 24 años, solo George Bush logró imponerse en 2002, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Posteriormente, Bush perdió en 2006, al igual que Barack Obama en 2010 y 2014, Trump en 2018 y Joe Biden en 2022. Según la encuesta Reuters/Ipsos, la aprobación del mandatario se ubica en 33%.

Carlos Alsua, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, señaló que un cambio en la composición del Congreso afectaría el margen legislativo del gobierno. “Lo que sí podría terminar es la relativa comodidad legislativa con la que ha podido gobernar”, indicó el experto, quien agregó que la participación electoral será determinante y dependerá de la capacidad de movilización de ambos partidos.

Respecto a la política arancelaria, Alsua advirtió que una pérdida de escaños no eliminaría la capacidad del presidente para imponer aranceles por vías ejecutivas. “Si pierde capacidad legislativa, los aranceles pueden resultarle todavía más atractivos porque combinan tres cosas: recaudan dinero, permiten negociar desde una posición de amenaza y ofrecen un mecanismo visible para castigar a gobiernos”, explicó. Durante su segundo mandato, Trump ha enfrentado tres cierres de gobierno, el último de 75 días, por falta de acuerdos presupuestarios.

El Congreso ha intentado limitar ciertas facultades presidenciales, incluidas las relacionadas con conflictos militares, aunque esas votaciones han tenido carácter principalmente simbólico. Según BioBio, la Corte Suprema limitó en febrero de 2026 la capacidad del mandatario para imponer aranceles globales de manera unilateral, aunque la administración ha buscado otras vías legales para mantener esa política.

Fuente: BioBio.