El ministro de Seguridad, Martín Arrau, indicó que el Gobierno está dispuesto a modificar aspectos de la reforma constitucional de seguridad, particularmente en lo relativo a la interceptación de telecomunicaciones y la duración del estado de excepción. Según declaró, la extensión del plazo del estado de excepción constitucional no constituye una línea roja para el Ejecutivo, y podrían mantenerlo similar a los existentes actualmente.
Respecto a las voces que solicitan retirar el proyecto, Arrau sostuvo que en las discusiones técnicas con parlamentarios de diversos sectores existe consenso sobre la necesidad de un estado de excepción constitucional local para enfrentar al crimen organizado en barrios y zonas específicas. El secretario general de la Presidencia anunció que se bajará el nivel de urgencia del proyecto para permitir mejoras solicitadas por los legisladores.
El ministro también se refirió al regreso de integrantes del Clan Chen a la región de Tarapacá, explicando que personas trasladadas al recinto de máxima seguridad en Talca han presentado recursos judiciales para ser devueltas a otros recintos penitenciarios. Arrau señaló que la reforma busca establecer un régimen penitenciario especial para condenados por crimen organizado o terrorismo, donde el juez no tenga incidencia en el lugar ni forma de cumplimiento de la condena.
Las declaraciones se realizaron durante un operativo de control migratorio de la Policía de Investigaciones en sectores cercanos al metro Cal y Canto y el Mercado Tirso de Molina. Arrau indicó que las personas detectadas en situación irregular son notificadas y quedan en libertad, iniciando un proceso que requiere localizarlas nuevamente en caso de expulsión. Sobre comentarios del senador Daniel Núñez del Partido Comunista, quien cuestionó la reforma, el ministro señaló que no respondería a ese tipo de expresiones.
Fuente: La Tercera.

