Según la encuesta Plaza Pública Cadem N° 682, un 58% de los consultados se manifestó en desacuerdo con que el Presidente de la República pueda decretar por sí solo un nuevo Estado de Excepción, mientras que un 37% respaldó esa facultad. La medición indagó sobre diversos aspectos de la agenda de seguridad y la reforma constitucional impulsada por el gobierno en esta materia.
Cuando se planteó que el nuevo Estado de Excepción requiera aprobación del Congreso, el apoyo alcanzó un 52%, según la encuesta. Entre las medidas asociadas al régimen de excepción, la requisición de bienes vinculados a bandas de crimen organizado o terroristas obtuvo el mayor respaldo con un 88%, seguida por permitir que las Fuerzas Armadas apoyen a Carabineros con un 78%. La interceptación de comunicaciones registró un 46% de acuerdo, la restricción temporal de libertad de tránsito un 40%, y la limitación de libertad de reunión un 27%.
Respecto a la agenda de seguridad presentada por el Ejecutivo, un 50% declaró estar de acuerdo y un 39% en desacuerdo. El respaldo varió según identificación política: 78% entre quienes se identifican con la derecha, 58% en el centro y 71% de rechazo entre identificados con la izquierda. Un 51% de los consultados consideró que no es necesario modificar la Constitución porque el Estado ya cuenta con herramientas suficientes.
Entre las propuestas de reforma, un 89% respaldó inhabilitar permanentemente para cargos públicos a condenados por crimen organizado. Además, un 81% apoyó incorporar la seguridad pública como deber del Estado, un 80% establecer restricciones de 15 años para acceder a penas sustitutivas, y un 74% crear un régimen penitenciario especial. Sobre la relación entre seguridad y libertades, un 45% consideró necesario buscar equilibrio entre ambas, un 35% priorizó la seguridad aunque implique restringir libertades, y un 17% optó por proteger las libertades incluso si eso limita herramientas contra la delincuencia.
Fuente: BioBio.

