El precio del cobre alcanzó esta semana un máximo histórico de US$6,56 por libra, según informó la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). El metal subió 2,03% en un día y durante la jornada llegó a tocar los US$6,85 antes de retroceder. La libra es la unidad con que se mide el cobre en el mercado internacional; un dólar más por libra representa miles de millones de dólares adicionales para las arcas fiscales chilenas.

El alza responde a la acumulación de cobre en Estados Unidos ante la posibilidad de que ese país imponga aranceles —impuestos a las importaciones— al metal refinado. Solo en julio llegaron más de 200.000 toneladas a puertos estadounidenses, el mayor volumen mensual desde 2014, según Lucas Santillán, analista de Capitaria. Esa concentración de cargamentos en un solo mercado ha dejado menos metal disponible para el resto del mundo, lo que presiona el precio al alza.

Ignacio Mieres, analista de XTB, explicó que el precio podría mantenerse si Estados Unidos sigue comprando, China mantiene su demanda y las minas no aumentan producción. Sin embargo, Santillán señaló que el cobre muestra señales de sobrecompra: las dos veces anteriores que el metal tocó estos niveles, el precio cayó entre 5% y 7% en pocos días. Una corrección —baja— podría ocurrir si Washington aclara que no aplicará aranceles o si se libera el inventario acumulado en puertos estadounidenses.

Qué significa para tu bolsillo: El precio del cobre afecta el valor del peso chileno. Cuando el cobre sube, el dólar tiende a bajar en Chile, lo que abarata las importaciones y puede moderar el precio de productos como combustibles, electrónica y alimentos traídos de afuera. Si el cobre corrige a la baja, el dólar subiría y esos productos se encarecerían. Además, un cobre más caro significa más ingresos para el Estado, lo que puede traducirse en más recursos para gasto público o inversión.

El comportamiento del metal en las próximas semanas dependerá de la decisión arancelaria de Estados Unidos y de las negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz, zona clave para el transporte marítimo global.

Fuente: La Tercera.