Las encuestas de opinión reflejan un deterioro en cómo las personas evalúan la economía y su futuro. Según la medición de Cadem, las expectativas sobre el país y la situación familiar están en sus niveles más bajos desde que comenzaron los registros. Por su parte, Pulso Ciudadano mostró en su última medición de julio que el 49,1% de los consultados califica la situación económica como mala o muy mala, mientras solo el 10,4% la considera buena o muy buena. Además, el 52,4% cree que la economía está peor que hace un año y el 40,2% proyecta que empeorará en los próximos doce meses.

Roberto Izikson, gerente general de Cadem, señaló que a fines de 2024 las expectativas eran las más altas en ocho años, pero todo cambió el 26 de marzo con el alza de combustibles. Según Izikson, el 60% de las personas consideró que ese aumento era evitable y el 72% habría preferido que fuera gradual. A partir de ese momento, la economía y el empleo pasaron de ser prioridad para el 41% en marzo al 67% en julio, y los sentimientos negativos alcanzaron su punto más alto desde 2024.

Alejandro Fernández, economista de Gemines, confirmó que el alza de combustibles frenó la mejora en las expectativas que se había producido tras la segunda vuelta electoral. A eso se suma el deterioro del mercado laboral y el aterrizaje de expectativas sobre la recuperación económica, que según Fernández será más lenta de lo previsto por el conflicto en Irán. Felipe Alarcón, economista de Euroamérica, agregó que el alto desempleo y el estancamiento económico son los principales factores, mientras Ignacio Martínez, de Banco Itaú, mencionó que la creación de empleo sigue débil, los salarios reales crecen poco y las condiciones de crédito no repuntan con fuerza.

Qué significa para tu bolsillo: El cambio en las expectativas refleja que muchas familias enfrentan dificultades para encontrar trabajo, que los sueldos suben menos que antes y que el alza de la bencina en marzo encareció el transporte y los productos. Según los economistas consultados, no se proyecta una crisis inmediata, aunque tampoco esperan que la situación mejore en el corto plazo.

Viviana Véjar, economista de Faro UDD, planteó que Chile, al ser miembro de la OCDE, ahora se compara con economías más avanzadas y no solo con países de la región, lo que puede influir en la percepción de bienestar.

Fuente: La Tercera.