Chile es, por definición, una nación volcada al mar. Con más de 4.000 kilómetros de costa, nuestro océano no es solo un paisaje, sino un motor económico estratégico y un pilar de nuestra identidad. Sin embargo, la industria pesquera atraviesa hoy un punto de inflexión donde la sostenibilidad biológica y la equidad social chocan frontalmente con modelos de explotación que parecen haber cumplido su ciclo.

La Urgencia de la Sostenibilidad

Históricamente, la gestión de nuestros recursos operó bajo una lógica de abundancia infinita que la realidad se ha encargado de desmentir. Según la Subsecretaría de Pesca, una parte considerable de nuestras pesquerías está en estado de sobreexplotación o colapso. Especies emblemáticas como la merluza común han visto diezmadas sus poblaciones, afectando el equilibrio ecosistémico y el sustento de miles de familias.

A esto se suma la “tormenta perfecta” del cambio climático. El aumento de la temperatura del agua y la desoxigenación están alterando las rutas de migración. Ya no basta con administrar la escasez; el desafío actual es restaurar lo perdido en un entorno ambientalmente hostil.

La Tensión de las “Dos Flotas”

Uno de los puntos más álgidos es la distribución de cuotas de captura. La tensión entre el sector industrial y el artesanal no es solo una disputa por toneladas de pescado, es una cuestión de justicia territorial:

•           El Sector Industrial: Aporta volumen, tecnología y una cadena exportadora robusta que posiciona a Chile en el mundo.

•           El Sector Artesanal: Representa la soberanía alimentaria y el alma de nuestras caletas.

La modernización de la legislación pesquera —un tema pendiente y profundamente cicatrizado por la historia política reciente— debe transitar hacia un modelo que priorice el consumo humano y garantice que quienes habitan el borde costero sean los primeros beneficiados por sus frutos.

Hacia una Nueva Gobernanza

Para que Chile sea una potencia pesquera en el siglo XXI, el enfoque debe cambiar radicalmente bajo tres pilares:

1.         Ciencia por sobre Presión: Las cuotas deben ser dictadas por la biología, no por el lobby.

2.         Fiscalización Implacable: El combate a la pesca ilegal es fundamental para que el esfuerzo de los que cumplen la ley no sea en vano.

3.         Valor Agregado: Pasar de la exportación de commodities (harina de pescado) a la innovación alimentaria.

Santiago Estay Codoceo

Ingeniero Civil Industrial

Asesor Industria Pesquera

Por laconexi