La ganadería familiar campesina y los medianos productores de Chile se encuentran en un punto de quiebre. Lo que comenzó como un problema aislado de tenencia irresponsable se ha transformado en 2026 en una emergencia nacional: jaurías de perros asilvestrados están aniquilando miles de ovejas y cabras, destruyendo el sustento de miles de familias y amenazando la biodiversidad nativa.
Cifras de una “pesadilla sangrienta”
Según datos recientes del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y reportes gremiales, los ataques han escalado de forma alarmante. Solo en la zona sur, se estima que la pérdida de corderos puede alcanzar el 50% de la producción estacional en los sectores más afectados.
“No son solo animales muertos; es el esfuerzo de años y el patrimonio de familias que quedan en la quiebra de la noche a la mañana. Un solo ataque puede matar a 30 o 40 ovejas, y las que sobreviven quedan tan traumatizadas que abortan o abandonan a sus crías”, señala un vocero de los gremios agrícolas del sur.
El vacío legal y la “Legítima Defensa”
Tras el rechazo de iniciativas anteriores en 2024, parlamentarios de zonas rurales han reactivado este mayo de 2026 un nuevo proyecto de ley. La propuesta busca:
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Declarar a los perros asilvestrados como especie exótica invasora, permitiendo un control efectivo por parte de la autoridad sanitaria.
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Consagrar la legítima defensa: Permitir que los dueños de ganado puedan proteger a sus animales y familias ante ataques inminentes de jaurías sin enfrentar sanciones legales desproporcionadas.
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Responsabilidad Civil: Endurecer las penas y multas para los dueños que abandonan mascotas en zonas rurales, quienes son el origen principal de estas jaurías.
Impacto ambiental y social
El problema trasciende la economía. Guardaparques y expertos han documentado que estas jaurías no solo atacan ganado, sino también fauna protegida como pudúes, guanacos y huemules, rompiendo el equilibrio ecológico en parques nacionales.
“Nuestros agricultores están desesperados. Hay un sentimiento de abandono por parte del Estado, que prioriza una visión urbana de la tenencia de mascotas por sobre la supervivencia de la vida en el campo”, declaró la diputada Harry Jürgensen (Ind-republicano) en el marco de la discusión legislativa.
Llamado a la acción
Los gremios exigen que el Gobierno de Chile desarchiva las medidas de control y asuma un rol activo en la gestión de esta crisis. Advierten que, de no mediar una solución antes de la próxima temporada de pariciones, la ganadería ovina en regiones como Magallanes podría volverse inviable económicamente.
Resumen de impacto (Mayo 2026):
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Pérdidas económicas: Más de $70.000 por cada cordero muerto; predios reportan hasta $130 millones en daños anuales.
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Regiones críticas: Los Lagos (39% de los ataques), Magallanes y Los Ríos.
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Estado legislativo: Proyecto en Comisión de Agricultura con 80% de avance.
