Un complejo escenario político y social es el que ratificó la última entrega del Estudio Nacional de Opinión Pública del Centro de Estudios Públicos (CEP). De acuerdo al prestigioso sondeo, la desaprobación a la gestión del presidente José Antonio Kast se posicionó en un 52%, reflejando un alza significativa en el descontento ciudadano a pocos meses de haber asumido la conducción del país.

En contraparte, la aprobación a la conducción del Mandatario se situó en un 34%, consolidando una tendencia a la baja que ya venían adelantando otros monitoreos de la plaza y encendiendo las alarmas en el Palacio de La Moneda.

“Estas cifras demuestran que el periodo de instalación ha concluido y el Ejecutivo comienza a enfrentar el desgaste propio del ejercicio del poder, resentido principalmente por las altas expectativas en materias económicas y de seguridad”, señalaron analistas políticos al revisar el informe.

Las claves del desplome: Seguridad y economía en la mira

El informe de la CEP profundiza en las razones que explican la distancia de la ciudadanía con la actual administración. El análisis pormenorizado de los datos arroja tres factores críticos:

  • Freno a las expectativas económicas: El alza en el costo de la vida y el estancamiento de los índices de empleo formal surgen como las principales preocupaciones de la base electoral, tensionando el relato de reactivación del Gobierno.

  • Complejo panorama en seguridad: Pese al despliegue de medidas fronterizas y legislativas urgentes, la percepción de delincuencia e inseguridad sigue liderando las prioridades de los encuestados, quienes exigen resultados más inmediatos.

  • Desgaste del bloque oficialista: El sondeo da cuenta de un crecimiento en el bloque opositor y una pérdida de confianza en los atributos de empatía y capacidad de diálogo del Mandatario.

La Moneda busca reconfigurar su estrategia

El cruce de cifras entre el 52% de rechazo y el 34% de respaldo obliga al comité político de Gobierno a revaluar su agenda legislativa. Con más de la mitad del país manifestando reparos a la conducción actual, los desafíos inmediatos apuntan a tender puentes con los sectores independientes y de centro en el Congreso para destrabar proyectos clave de inversión y reformas estructurales.

El bloque oficialista ha llamado a la calma, argumentando que las encuestas son “fotografías del momento” y que el foco sigue puesto en cumplir las promesas de campaña. Sin embargo, la presión callejera y el severo diagnóstico de la CEP trazan un complejo panorama de gobernabilidad para los próximos meses.

Por laconexi