Una verdadera bomba estalló en las oficinas de la ANFP. El Sindicato de Árbitros Profesionales, en conjunto con el juez Nicolás Gamboa, ingresó una denuncia formal ante el Tribunal de Disciplina contra el delantero de Colo-Colo, Javier Correa. El gremio solicita la pena máxima establecida en los reglamentos: 10 partidos de suspensión, acusando un grave “abuso verbal” y un intento deliberado por socavar públicamente la legitimidad y honradez del referato nacional.

La drástica medida surge tras las incendiarias declaraciones que el ariete argentino emitió de manera oficial inmediatamente después de la derrota por 1-0 del cuadro popular ante Huachipato en la Copa de la Liga. Con la molestia a flor de piel por un gol anulado mediante la intervención del VAR, Correa arremetió con duros calificativos en contra de Gamboa, instalando la narrativa de un perjuicio sistemático.

“El árbitro hizo lo imposible para cobrar el offside ese, lo imposible, buscó todas las cámaras. Es una cosa increíble… siempre que nos toca, nos caga, nos manda al muere siempre. Ya viene de hace años. Tiene algo en contra de nosotros se ve… Ojalá que no nos dirija nunca más. Se ve que le tiene bronca a la camiseta de Colo-Colo”, disparó Correa.

Los argumentos de los jueces ante el Tribunal

La respuesta de los réferis fue fulminante. El libelo acusatorio se ampara en el Artículo 60, Número 1, del Código de Procedimientos y Penalidades de la ANFP. Los jueces argumentan que las imputaciones de Correa cruzaron la línea de la crítica deportiva para transformarse en un ataque directo y sin pruebas a la transparencia de la competencia.

De acuerdo a lo expresado por el estamento arbitral, las declaraciones del atacante:

  • Imputan parcialidad manifiesta: Acusar a un árbitro de “tener bronca” a una camiseta atenta contra el principio básico de fair play.

  • Incurren en abuso y desprestigio: Buscan dañar la percepción pública de los colegiados de forma premeditada.

  • Sientan un precedente peligroso: Justificar derrotas deportivas sembrando dudas sobre la honestidad de las decisiones tecnológicas (VAR) debilita la estructura del torneo.

El fantasma de un castigo sin precedentes

De otorgarse las 10 fechas solicitadas por el sindicato, Javier Correa recibiría la sanción más severa aplicada a un futbolista en Chile por concepto de declaraciones públicas en el último tiempo. Como punto de comparación, en el año 2014, el defensor Julio Barroso fue sancionado con 8 partidos (luego rebajados a 6) tras sugerir que el torneo nacional estaba “arreglado”, un dictamen que en su momento sacudió las bases del balompié local.

Dado que Colo-Colo quedó eliminado de la Copa de la Liga, el reglamento estipula en su Artículo 44 que los castigos pendientes deberán ser cumplidos estrictamente en las fechas oficiales de la Liga de Primera (Campeonato Nacional), lo que significaría que el director técnico del club albo perdería a su principal carta ofensiva por casi una rueda completa.

El ariete trasandino ya fue formalmente citado a comparecer y presentar sus descargos presenciales ante la primera sala del Tribunal de Disciplina el próximo martes 16 de junio, día en que se definirá el destino deportivo del jugador en territorio nacional.

Por laconexi