El partido de ida de octavos de final de la Copa Chile entre Everton y Universidad de Chile fue suspendido al minuto 82, cuando el marcador favorecía a los visitantes por 1-0 con gol de Juan Martín Lucero. El árbitro Piero Maza ordenó la salida de los jugadores tras el lanzamiento de pirotecnia desde ambos sectores de hinchas en el estadio Sausalito de Viña del Mar.
Según La Tercera, la barra de Universidad de Chile lanzó fuegos artificiales que atravesaron la cancha cuando el equipo iba a ejecutar un tiro de esquina, mientras que hinchas de Everton arrojaron bengalas. Posteriormente, los visitantes lanzaron más pirotecnia hacia el campo de juego y al menos tres elementos hacia la tribuna numerada. Hasta el momento no se han reportado personas lesionadas.
Tras los incidentes, el público local comenzó a abandonar el recinto, especialmente en sectores alejados de las barras, mientras que el sector visitante permaneció con presencia policial. Los 22 jugadores y cuerpos técnicos se dirigieron al túnel de acceso por indicación del juez.
Aproximadamente 20 minutos después se realizó una reunión en las oficinas del estadio con participación de Carabineros, la Delegación Presidencial de la Quinta Región, futbolistas de ambos planteles y los entrenadores Walter Darío Ribonetto y Fernando Gago. Las autoridades informaron que no existían condiciones para continuar el encuentro. Maza señaló que hubo riesgo a los jugadores en ese momento, y también hacia donde estaban los espectadores. La definición sobre la reanudación de los ocho minutos restantes quedó en manos del directorio de la competencia.

