- Entre desfiles de alta costura, flashes y exigentes rutinas de pasarela, la destacada modelo nacional y embajadora de la belleza chilena encontró el momento perfecto para conectar con sus raíces a través de una copa de vino chileno.
- Su inspiradora transición desde el rubro de los repuestos mecánicos hasta la élite de la moda internacional sigue dando de qué hablar, consolidándola como una figura infaltable en el circuito global.
El ritmo de la New York Fashion Week es implacable: pruebas de vestuario a contratiempo, estrictos horarios de maquillaje, castings masivos y pasarelas donde cada detalle milimétrico cuenta. Sin embargo, en medio del vértigo neoyorquino, la reconocida modelo chilena Janis Zamorano logró detener el tiempo por unos instantes para protagonizar un momento de pausa, elegancia y puro orgullo nacional.
Tras brillar con luz propia en los desfiles de alta costura de la temporada, la ex Miss Earth Chile fue capturada disfrutando de un merecido respiro, celebrando los triunfos de su internacionalización con una copa de vino chileno, un guiño inconfundible a su tierra natal que llevó directamente al corazón de Estados Unidos.
«Entre el caos de los backstages y la adrenalina de la pasarela, un buen vino de nuestra tierra es como un abrazo a casa.Nos recuerda de dónde venimos y la fuerza con la que los chilenos conquistamos cualquier escenario» — comentó cercana a su círculo en la Gran Manzana.
De las pistas nacionales al circuito global
La presencia de Janis Zamorano en las pasarelas internacionales continúa acaparando portadas. Su historia de esfuerzo y perseverancia —que la llevó desde Santiago, donde combinaba el trabajo duro y la venta de repuestos mecánicos hasta coronarse en la belleza internacional— sigue sumando hitos dorados. Hoy, su disciplina inquebrantable la ha instalado con fuerza en el competitivo mercado de la moda norteamericana, donde destaca no solo por su estampa y profesionalismo, sino también por mantener intacta su sencillez y cercanía.

