El presidente de China, Xi Jinping, arribó a Estados Unidos para reunirse con su par estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca. Se trata del segundo encuentro bilateral entre ambos mandatarios en 2026, tras la cita realizada en Pekín durante mayo. El líder chino permanecerá en Washington hasta el 27 de septiembre y no asistirá a la Asamblea General de Naciones Unidas, pese a que su país integra el Consejo de Seguridad.
El comercio concentra parte central de la agenda entre las dos economías. Según reportó el medio DW, la tregua comercial que expira en noviembre será uno de los asuntos a tratar, junto con el acceso a minerales críticos y tierras raras, recursos para las industrias tecnológica y de defensa que China controla en gran medida.
El desarrollo de la inteligencia artificial constituye otro punto de la agenda. Trump declaró la semana pasada que «quien gane en el campo de la IA, gana», al descartar regulaciones que, según su postura, podrían ralentizar el avance estadounidense frente a China. El mandatario estadounidense se resiste a imponer restricciones pese a advertencias de representantes de la industria sobre los riesgos de avanzar sin controles.
La situación de Taiwán también forma parte de la agenda. Según la fuente, se espera que Xi solicite a Trump limitar el suministro de armas estadounidenses a la isla, cuya soberanía reclama Pekín. La administración Trump mantiene paralizado un paquete de armamento para Taiwán desde el encuentro de mayo con Xi, considerándolo una herramienta para negociar otros asuntos, aunque sostiene que no ha alterado la política histórica de Washington bajo el principio de «una sola China».
El presidente estadounidense llega a la cita con las elecciones legislativas de medio mandato programadas para noviembre. Otro tema en la agenda es el comercio con Irán: Trump busca aumentar el aislamiento económico de Teherán, pero China defiende su derecho a comerciar con la República Islámica, de la cual es el principal comprador de petróleo, según BioBio.

