La secretaria general de Renovación Nacional, Katherine Martorell, cuestionó la forma en que el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, dio a conocer antecedentes de inteligencia que, según él, vincularían a organizaciones de izquierda con el estallido social de octubre de 2019. Martorell, quien fue subsecretaria de Prevención del Delito durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, sostuvo que esa información debió ser entregada a las instituciones chilenas para su verificación.

Judd afirmó en una entrevista que organismos de inteligencia estadounidenses cuentan con un análisis sobre las protestas de 2019, señalando que su origen provendría de organizaciones de izquierda. El diplomático reconoció que no entregó esos antecedentes a la justicia chilena ni le fueron solicitados por el Gobierno.

Martorell planteó la necesidad de conocer cuándo fue obtenida esa información, cuáles son sus fuentes y qué hechos permitiría acreditar. La dirigenta preguntó si la coordinación mencionada implicó la comisión de delitos o se refería a manifestaciones, partidos políticos o movimientos sociales. Según indicó, resulta complejo que una información de esta naturaleza se conozca primero a través de medios de comunicación y no por canales institucionales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó al embajador para solicitarle los antecedentes mencionados y ponerlos a disposición de las instituciones correspondientes. Martorell respaldó esa decisión, pero consideró que Estados Unidos debió entregar la información desde el momento en que la obtuvo, y no hacerlo público a través de medios de comunicación.

Fuente: BioBio.