El Banco Central de Chile decidió por unanimidad mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, el nivel que determina cuánto cuesta pedir prestado dinero en el país. La decisión se tomó en medio de un panorama de contracción económica: entre enero y julio la economía cayó 0,4%, el desempleo llegó a 9,5% y la inflación volvió a superar el 4%, según informó La Tercera.
En su comunicado, el Consejo del organismo advirtió que el escenario económico presenta mayor incertidumbre. Mencionó los riesgos por el conflicto en Medio Oriente, que ha acercado el precio del petróleo a los 100 dólares el barril. Además, reconoció que aunque se espera que la economía chilena retome fuerza hacia 2027, no puede descartarse que su debilidad actual sea más persistente que lo previsto. El Banco Central reafirmó que evaluará la tasa reunión a reunión y tomará las decisiones necesarias para que la inflación proyectada vuelva a 3% en dos años.
Sobre la inflación, el organismo indicó que en agosto el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide cuánto suben los precios, alcanzó 4,1% anual, impulsado principalmente por el alza de los combustibles. La inflación subyacente, que excluye productos más volátiles como alimentos frescos y energía, se ubicó en 3,3% anual. Las expectativas de analistas y operadores financieros apuntan a que en dos años la inflación estará en 3%, la meta del Banco Central.
En cuanto a la actividad económica, el ente rector señaló que el desempeño fue bajo en el segundo trimestre y comienzos del tercero, por debajo de lo previsto en su informe de junio. Tanto el consumo privado como la inversión registraron caídas en el segundo trimestre, y las cifras recientes mostraron destrucción de empleos y alza del desempleo. Sin embargo, el Banco Central destacó que las perspectivas para la inversión siguen siendo favorables, apoyadas por el precio del cobre, que superó los 6,5 dólares la libra, y el impulso que daría la Ley de Reconstrucción a partir de 2027.
Qué significa para tu bolsillo: Que la tasa se mantenga en 4,5% significa que por ahora no habrá cambios en lo que cobran los bancos por créditos de consumo, hipotecarios o tarjetas. Si la economía sigue con bajo desempeño y la inflación baja, es posible que en los próximos meses el Banco Central recorte la tasa, lo que abarataría los créditos. Por ahora, el escenario es de espera.
Fuente: La Tercera.

