El senador Gustavo Sanhueza, de la Unión Demócrata Independiente, manifestó que su partido está dispuesto a negociar la reforma constitucional de seguridad impulsada por el Ejecutivo, pero planteó que el nuevo estado de excepción debería “acotarse lo más posible o mantener el existente”, según consignó Cooperativa.
La iniciativa del Gobierno establece un periodo inicial de 120 días para el estado de excepción, prorrogable unilateralmente por el Presidente por otros 120 días, sin necesidad de aprobación del Congreso Nacional. Además, permite suspender o restringir libertades personales, de locomoción, reunión y asociación, así como interceptar comunicaciones privadas y requisar bienes.
Diversos parlamentarios y expertos han cuestionado la medida, argumentando que concentra atribuciones superiores a las de otros estados de excepción y debilita los contrapesos institucionales. Desde Renovación Nacional anunciaron que presentarán este martes una contrapropuesta que contempla eliminar la norma o modificarla para mantener el régimen vigente bajo un marco legal distinto.
La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, advirtió que la norma “transgrede los límites de la democracia” y señaló que la oposición tiene mayoría en la Comisión de Constitución para rechazar el proyecto. Por su parte, el senador Matías Walker, de Demócratas, calificó la propuesta como “ineficaz” e instó a priorizar otras iniciativas de la agenda de seguridad.
El debate sobre la reforma constitucional enfrenta un panorama complejo en el Senado debido a los reparos expresados por distintos sectores políticos.

