La brecha entre las pensiones de hombres y mujeres se redujo a la mitad tras la entrada en vigencia de la reforma previsional, pero el cierre lo explica principalmente la Pensión Garantizada Universal y no el ahorro de las trabajadoras, según el último Informe de Género del Sistema de Pensiones de la Superintendencia de Pensiones.
Los datos, a marzo de 2026, muestran que las mujeres mayores de 65 años reciben una pensión autofinanciada promedio de $213 mil, un 42,6% menos que los $372 mil de los hombres. Al sumar la PGU la diferencia baja a 27% —$407 mil frente a $558 mil— y al incorporar los dos beneficios que la reforma comenzó a pagar en enero de este año, el Beneficio por Años Cotizados y la Compensación por diferencias de Expectativa de Vida, llega a 22,1%: $491 mil para ellas y $631 mil para ellos.
El detalle relevante está en la composición de esa cifra. De los 20,5 puntos de brecha que se cierran, 15,6 los aporta la PGU. En términos del bolsillo, significa que el 57% de la pensión promedio de una mujer chilena proviene hoy de transferencias del Estado y no de lo que cotizó durante su vida laboral. En los hombres esa proporción es de 41%.
El indicador que no mejora es el de las nuevas jubiladas. Entre las 159.605 personas que se pensionaron por vejez durante 2025, las mujeres obtuvieron una primera pensión autofinanciada promedio de $104.891 frente a $295.080 de los hombres: una brecha de 64,5%, veintidós puntos peor que la del sistema en su conjunto.
El origen está en el mercado laboral. A diciembre de 2025 las mujeres registraban una densidad de cotización de 48,9% contra 56,8% de los hombres —es decir, cotizan menos de la mitad de su vida laboral— y una remuneración imponible promedio de $1.282.550 frente a $1.456.444, casi 12% menor. A eso se suman cinco años menos de ahorro por la edad legal de jubilación y una mayor expectativa de vida, factor que por sí solo explica cerca de un 11% de diferencia según cálculos de Hacienda.
La PGU tendrá su próximo cambio en septiembre, cuando el monto máximo de $250.275 se extienda automáticamente a las personas de 75 años o más, un alza de $18.543 que no requiere trámite. El beneficio hoy llega a 2.265.811 personas, de las cuales el 57,9% son mujeres, y completará su escalonamiento en septiembre de 2027, cuando alcance a todos los mayores de 65 años.

