La Federación de Fútbol de Chile (FFCh) adoptó una postura de cautela frente al proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que contempla la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa que concentraría los derechos comerciales de las competiciones organizadas por el organismo, incluido el Mundial. La iniciativa busca vender una participación minoritaria a inversionistas para recaudar cerca de 4.200 millones de dólares, con una valoración proyectada de 20.000 millones de dólares.
Según información de La Tercera, en Quilín esperan conocer más detalles antes de definir su voto. La FFCh se muestra interesada en el aumento de recursos que promete el proyecto —de 8 millones de dólares actuales por ciclo a 20 millones entre 2027 y 2030, llegando a 86 millones en 12 años—, pero considera que aún no existe información suficiente para respaldarlo. La federación busca conocer el funcionamiento del proyecto, la estructura de la nueva empresa, los mecanismos de control y las facultades que mantendrá la FIFA.
El presidente de la FFCh, Pablo Milad, recibió esta semana una carta de cinco páginas firmada por Infantino detallando el plan. El documento indica que la decisión de seguir adelante depende exclusivamente de cada federación y anuncia que en los próximos días se enviarán más documentos y se ofrecerán reuniones con ejecutivos de JP Morgan, el banco estadounidense que lleva adelante el proceso. La FIFA estableció como plazo el 19 de septiembre para que las asociaciones manifiesten su posición.
El proyecto enfrenta oposición en varias confederaciones. Según La Tercera, en Europa se ha mencionado la posibilidad de un boicot a futuras Copas del Mundo, mientras que las confederaciones de Asia y África también han expresado rechazo. Este viernes renunció Carlos Cordeiro, principal asesor de Infantino en el proyecto. La iniciativa requiere el apoyo de la mayoría de las 211 federaciones miembro y la aprobación del Consejo de la FIFA, integrado por 37 personas, incluidos cinco representantes de la Conmebol.
Desde la FIFA se defiende que el objetivo es fortalecer financieramente a las asociaciones. Infantino afirmó que la próxima etapa de crecimiento requiere una estructura donde el aspecto comercial del fútbol opere como un negocio enfocado, cuyo valor se comparta de forma más amplia a nivel mundial.
Fuente: La Tercera.

