El Gobierno de Chile, a través de sus canales oficiales y el despliegue en terreno liderado por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, tomó distancia de las recientes denuncias sobre presuntos hostigamientos y persecución militar en contra de rescatistas chilenos que operan en las zonas afectadas por el devastador doble terremoto en Venezuela.

Desde el Ejecutivo recalcaron que la delegación oficial del Estado chileno no ha reportado ningún inconveniente. “No tenemos ninguna queja”, enfatizaron las autoridades sectoriales al ser requeridas por el ambiente en el que se desempeñan las brigadas autorizadas, asegurando que el foco absoluto del país se mantiene en la gigantesca emergencia humanitaria.

El origen de la polémica: La denuncia de “Topos Chile”

La controversia se encendió tras las declaraciones públicas del líder del grupo de rescate independienteTopos Chile, Francisco Lermanda. Desde las áreas de catástrofe en La Guaira, Lermanda acusó que los rescatistas de su organización civil han sido sometidos a reiterados y exhaustivos controles de identidad por parte de las Fuerzas Armadas venezolanas.

Según el brigadista, el personal militar local actuaría bajo sospechas e ideas “paranoicas” de que los rescatistas extranjeros pudiesen ser espías vinculados a servicios de inteligencia chilenos o estadounidenses, entorpeciendo el ritmo de las labores críticas de búsqueda de sobrevivientes.

Monitoreo estricto a la misión oficial de Bomberos de Chile

Ante este escenario, el Ministerio del Interior y Cancillería fueron tajantes en delimitar los alcances de la representación del Estado en la zona de desastre. El Ejecutivo aclaró que la única comitiva coordinada y financiada de manera oficial es el equipoUSAR de Bomberos de Chile, compuesto por 37 especialistas que arribaron en un avión de la FACh.

  • Coordinación directa: Las autoridades nacionales ratificaron que el equipo USAR opera bajo las órdenes y los perímetros previamente visados y asignados por el Gobierno central venezolano.

  • Sin contratiempos: Se confirmó que los bomberos chilenos se encuentran en perfectas condiciones de seguridad, cooperando activamente con el mando local e incluso enfrentando réplicas sísmicas dentro de los márgenes normales de resguardo.

  • Iniciativas particulares: Respecto de agrupaciones como “Topos”, el Gobierno explicitó que, al tratarse de misiones privadas o independientes, no les corresponde pronunciarse ni hacerse cargo de sus dinámicas con el orden militar venezolano.

“Para nosotros lo verdaderamente importante es que nuestros equipos autorizados estén seguros y concentrados al 100% en la emergencia, la cual sigue siendo de una magnitud colosal”, concluyeron desde la comitiva gubernamental.

El Gobierno chileno reafirmó que mantendrá los canales diplomáticos y consulares totalmente volcados a la asistencia de la catástrofe y a la contención de las familias de las víctimas, evitando que incidentes con corporaciones privadas desvíen la atención de la prioridad humanitaria en el Caribe.