Un escenario de máxima alerta institucional se vive en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán. Tras la toma de razón de un reciente decreto emanado desde el Ministerio de Hacienda, se confirmó que el principal recinto de salud de la Región de Ñuble sufrirá una reducción presupuestaria de $2.099 millones, encendiendo las alarmas de la comunidad médica, técnica y de los pacientes ante un inminente colapso operativo.
El recorte, que se enmarca dentro del plan de ajuste fiscal y reasignación de recursos del Gobierno central, despoja al hospital de fondos que ya estaban comprometidos para el pago de proveedores, la adquisición de fármacos de alta complejidad y el mantenimiento de equipos médicos críticos.
El impacto directo en los pacientes
Desde la dirección médica y los distintos estamentos gremiales de la salud (Fenats, Asomed y el Colegio Médico regional) coinciden en que un recorte de esta magnitud es imposible de absorber mediante “eficiencia administrativa”, por lo que impactará directamente en la atención usuaria de forma inmediata.
Entre las principales consecuencias proyectadas para el segundo semestre de 2026 se encuentran:
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Aumento de las Listas de Espera: Reducción en la programación de pabellones para cirugías electivas (no urgentes) debido a la falta de presupuesto para el pago de horas extraordinarias del personal.
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Déficit de Insumos y Fármacos: Restricción en el stock de medicamentos de uso diario y materiales clínicos esenciales para intervenciones quirúrgicas y tratamientos oncológicos.
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Presión en Camas Críticas: Riesgo de cierre temporal de camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) y de urgencias por la imposibilidad de contratar personal de reemplazo durante el invierno.
“Disminuir más de dos mil millones de pesos a un hospital que ya arrastra un déficit histórico no es un ajuste, es un abandono a la salud de las familias de Ñuble. No podemos hacer milagros con los pacientes; si no hay recursos para insumos, los pabellones se van a detener”, acusaron los dirigentes de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fenats).
Falta de sintonía con la realidad regional
Parlamentarios de la zona, tanto de oposición como del oficialismo regional, manifestaron su rechazo transversal a la medida de Hacienda. Acusan al Gobierno de aplicar criterios centralistas que no consideran la realidad sociodemográfica de Ñuble, una de las regiones con mayores índices de ruralidad y pobreza del país, donde la población depende casi en un 90% del sistema público de salud.
“Es una contradicción brutal. Mientras estamos esperando la puesta en marcha del Nuevo Hospital de Ñuble, le quitan el oxígeno financiero al hospital actual, que es el que sostiene las urgencias de 21 comunas”, señalaron legisladores de la zona, quienes anunciaron que citarán al ministro de Hacienda a la comisión de Salud del Congreso para exigir la restitución inmediata de los fondos.
Proyecciones y movilizaciones
Ante la nula respuesta inicial del nivel central, los trabajadores del Hospital de Chillán no descartan iniciar jornadas de movilización y “brazos caídos” de carácter preventivo en los próximos días para visibilizar la gravedad de la situación ante la ciudadanía, garantizando únicamente turnos éticos en las unidades de urgencia y atención de pacientes críticos.
