El Presidente José Antonio Kast sorprendió esta mañana al círculo político y a la opinión pública al referirse, por primera vez de forma directa, al incumplimiento de la meta de expulsiones masivas prometida para el inicio de su mandato. El Jefe de Estado señaló que la cifra de 300 mil expulsiones en el “día uno” debía entenderse como una “metáfora” para ejemplificar la voluntad de recuperar el control soberano, y no como una meta administrativa ejecutable en un solo día.

“Un mensaje de voluntad política”

Durante la instancia, el Presidente explicó que la complejidad del sistema judicial chileno y la falta de convenios de repatriación con países como Venezuela han impedido la ejecución de salidas masivas al ritmo anunciado durante la campaña.

“Cuando hablamos de 300 mil expulsiones el primer día, estábamos enviando un mensaje potente de que la fiesta de la migración irregular se terminaba. Era una metáfora de nuestra firmeza. La realidad del Estado es que los aviones no se mueven solos y los procesos judiciales toman tiempo, pero la dirección es la misma: Chile para los chilenos y orden en casa”, afirmó el Mandatario.

Reacciones transversales: Del “engaño” al “realismo”

Las declaraciones han provocado un terremoto en el Congreso. Sectores de la izquierda y el centro acusaron al Ejecutivo de utilizar el miedo y el populismo para ganar las elecciones, señalando que la “metáfora” fue en realidad una promesa incumplida que hoy le pasa la cuenta en las encuestas.

“Gobernar no es lo mismo que tuitear. Prometieron lo imposible para ganar votos y hoy, ante la incapacidad de gestión, recurren a la semántica para disfrazar un fracaso rotundo en materia migratoria”, señalaron parlamentarios de la oposición.

Por el contrario, desde el oficialismo respaldaron al Presidente, asegurando que, aunque la cifra no se cumplió cronológicamente, la creación de los nuevos Recintos Transitorios de Detención y el endurecimiento de las penas por ingreso clandestino demuestran que el compromiso con el orden público sigue siendo la prioridad del Gobierno.

El desafío logístico de las expulsiones

Analistas de seguridad recordaron que, para expulsar a 300 mil personas en un día, se habrían necesitado aproximadamente 1.500 vuelos comerciales a plena capacidad, una logística inexistente en el país. Actualmente, el ritmo de expulsiones administrativas bajo la administración Kast se sitúa en torno a las 800 mensuales, cifra récord respecto a gobiernos anteriores, pero muy alejada de las promesas de campaña.

Este “baño de realidad” ocurre en un momento donde la aprobación presidencial enfrenta su mayor desafío, con sectores de su propia base electoral exigiendo resultados inmediatos en la zona norte y en la Región Metropolitana.

Por laconexi