La industria alimentaria en Chile está experimentando una transformación sin precedentes. Según los últimos datos del sector, el país se ha consolidado como el cuarto mercado con mayor oferta vegana en Latinoamérica, con Santiago posicionándose como la segunda ciudad con más opciones para este público en toda la región. Este auge no solo responde a una tendencia ética, sino a un cambio consciente en la salud de los chilenos.

Un Mercado en Expansión Acelerada
A abril de 2026, las opciones de alimentación basada en plantas en Chile han crecido un 42,7% respecto a años anteriores. Un estudio reciente de Ipsos revela que el 47% de la población declara haber consumido productos veganos en el último año, impulsados principalmente por la salud (62%) y el bienestar animal (34%).
Este escenario ha permitido que el ecosistema de emprendimientos locales florezca, ofreciendo alternativas que combinan nutrición, sabor y sostenibilidad.

Iro Iro: Innovación y Calidad desde Instagram

En el corazón de esta transformación alimentaria, Iro Iro surge desde Paine como una propuesta que rescata la tradición agrícola de la zona para llevarla al entorno digital. Este emprendimiento, liderado por sus creadores, ha sabido leer la demanda por productos de “etiqueta limpia”, donde la honestidad del proceso es tan importante como el sabor final.
​La marca ha logrado romper el mito de que lo saludable es plano o aburrido. Su producto estrella, las berenjenas encurtidas picantes, se ha convertido en un objeto de culto para quienes buscan intensidad y carácter en su mesa. A esta apuesta se suman clásicos renovados como la mermelada de ciruela con canela y la pasta de membrillo, todas elaboradas con técnicas artesanales que privilegian el sabor real de la fruta por sobre los aditivos.
​Más que una marca de Instagram, Iro Iro representa el éxito del comercio de cercanía y la identidad local. Al eliminar intermediarios y conectar directamente desde Paine con el consumidor chileno, demuestran que la revolución plant-based no solo es una tendencia ética, sino una vuelta al placer de lo bien hecho.

Por laconexi