El Ministerio de Justicia confirmó que la licitación de la cárcel Santiago Uno no contemplará las obras de ampliación destinadas a albergar a líderes del crimen organizado. La iniciativa, anunciada en julio de 2024 por el entonces presidente Gabriel Boric, buscaba levantar tres módulos de alta seguridad y uno de máxima seguridad en el denominado ‘Barrio Penitenciario’ del sector de Rondizzoni, contiguo al Centro de Justicia.
Según la Subsecretaría de Justicia, la concesión de Santiago Uno, cuyo contrato vigente vence el 8 de noviembre de 2027, será relicitada únicamente para la operación del recinto existente. La entidad informó que las obras de ampliación no podrán ejecutarse mientras no se resuelva el recurso judicial presentado por la Municipalidad de Santiago, que logró paralizar cualquier trámite relacionado con el proyecto mediante una resolución del 17° Juzgado Civil de Santiago.
El proyecto, valorado en US$ 285 millones, formaba parte de las 12 concesiones que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) debía licitar durante 2026. El cronograma contemplaba la adjudicación para el primer semestre de 2027, el inicio de construcción en 2029 y la puesta en servicio en 2031. La oposición municipal fue encabezada inicialmente por la entonces alcaldesa Irací Hassler y continuada por su sucesor, Mario Desbordes.
Además de Santiago Uno, el MOP postergó indefinidamente otras concesiones del ámbito judicial y carcelario, incluyendo la del Centro de Justicia y la renovación del ‘Grupo 1.1’ de cárceles, que abarca los recintos de Alto Hospicio y La Serena. Tampoco existe fecha definida para el ‘Grupo 1.2’, que incluye el penal de Rancagua.
Fuente: La Tercera.

