Alrededor de un millón de personas en Chile está buscando empleo sin conseguirlo, según refleja la tasa de desempleo de 9,6% registrada recientemente. El gobierno anunció medidas de alivio inmediato basadas en incentivos fiscales y reformas normativas al mercado laboral, cuyos efectos se verían en el mediano plazo. Según el Banco Central, en su último Informe de Política Monetaria (IPOM), entre 1 y 2 puntos porcentuales del desempleo actual se explican por causas persistentes, mientras que entre 0,5 y 1 punto responde a factores cíclicos.
Entre las causas persistentes, el Banco Central destaca el aumento de los costos laborales —lo que las empresas pagan por cada trabajador, incluyendo sueldo, cotizaciones y otros gastos— y la automatización. Los datos oficiales muestran que en el último año se perdieron 86 mil empleos formales, mientras los costos de mano de obra siguieron subiendo. La distancia entre el Índice de Costos Laborales y el de Remuneraciones se amplía hace más de un año, lo que indica que las empresas pagan más pero los trabajadores no ven ese aumento reflejado en sus sueldos.
Según el análisis publicado en La Tercera, varias leyes aprobadas en los últimos cinco años habrían contribuido a encarecer la contratación: la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales, el aumento de las cotizaciones previsionales y reajustes del salario mínimo que impactaron especialmente a pequeñas y medianas empresas. Cada medida por separado habría generado presión; en conjunto, habrían provocado la caída sostenida del empleo formal.
Qué significa para tu bolsillo: Si estás buscando trabajo, la situación seguirá difícil por varios meses más, según proyecciones del Banco Central. Si tienes empleo, es probable que tu sueldo no haya subido al mismo ritmo que lo que tu empleador paga por tenerte contratado, porque parte de ese dinero se va en cotizaciones y otros costos. Las medidas de estímulo del gobierno pueden generar empleos temporales, pero según el análisis de La Tercera, sin cambios en las normas laborales y sin más inversión privada el problema tardará años en resolverse.
El autor del análisis, profesor adjunto del Instituto de Economía de la Universidad Católica e investigador principal de CLAPES UC, plantea que un aumento de la inversión privada podría aliviar la situación en plazos más breves, sin comprometer las finanzas públicas. Proyectos de reconstrucción, energía y minería tienen potencial, pero requieren agilizar trámites administrativos y judiciales, según el análisis.
Fuente: La Tercera.

