La confianza de la ciudadanía en las cinco principales industrias exportadoras de Chile —cobre, litio, fruta, forestal y salmón— registró una baja durante 2026, según la cuarta versión del estudio Valor Productivo elaborado por Criteria, Universidad Adolfo Ibáñez y GS Consulting. El retroceso se produce después de un año de mejora en 2025, pero los niveles actuales aún superan los de 2023 y 2024. Matías Chaparro, de Criteria, señaló que se trata de un ajuste de expectativas en un contexto donde la economía no logra recuperar el ritmo de crecimiento ni generar los empleos esperados, según consigna La Tercera.

El estudio, que mide la percepción de la población sobre estas industrias, muestra que la caída se registra en la evaluación del aporte económico, especialmente en regiones. La minería del cobre bajó de 73% a 59% entre quienes califican con nota alta (6 o 7 en escala de 1 a 7) su contribución a la generación de empleo regional. En el desarrollo de empresas locales, la valoración disminuyó entre ocho y once puntos porcentuales, mientras que el aporte a las economías regionales cayó entre siete y doce puntos. Elisa Giesen, de GS Consulting, explicó que las expectativas creadas en 2025 sobre empleo, crecimiento y tecnología no se están cumpliendo.

El informe también detecta una tensión sobre el modelo de desarrollo basado en materias primas. Aunque la mayoría de los chilenos (58%) todavía cree que el país puede alcanzar el desarrollo exportando recursos naturales, esa cifra bajó desde 62% en 2025. En la Región Metropolitana, entre personas de clase alta (ABC1) con educación universitaria, predomina la postura crítica: 47% considera que mientras Chile siga exportando materias primas no logrará ser desarrollado, frente a 44% que piensa lo contrario. La percepción sobre el nivel tecnológico de estas industrias también retrocedió de 61% a 51% a nivel nacional.

Aunque estas industrias no contratan directamente a la mayoría de la población, su actividad genera empleos indirectos en transporte, servicios y comercio, sobre todo en regiones mineras, frutícolas y portuarias. Según el estudio, la confianza depende de que las empresas demuestren con hechos su aporte al bienestar de las comunidades.

Richard von Appen, presidente de Ultramar, afirmó que el desafío del sector privado es traducir la actividad productiva en empleos y oportunidades, especialmente cuando el desempleo es una de las principales preocupaciones del país. A pesar de la caída en confianza, el 64% de la población y el 62% de la élite santiaguina respaldan que el Estado fomente estas industrias, y el 81% cree posible producir y exportar materias primas protegiendo el medioambiente.

Fuente: La Tercera.