Pedro Cedillo, vicepresidente del Grupo Pachuca, expresó su rechazo a la resolución adoptada por la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) tras la suspensión del partido entre Everton y Universidad de Chile en el estadio Sausalito. El encuentro fue detenido debido a incidentes en las tribunas, y la entidad determinó que los minutos restantes se jugarán este domingo en el Estadio Nacional sin público, mientras que la revancha se disputará horas después en el mismo recinto con asistencia de hinchas azules.

Según declaraciones recogidas por La Tercera, Cedillo señaló que la determinación representa una ventaja deportiva para Universidad de Chile y que el club viñamarino fue presionado a aceptar el acuerdo. El directivo indicó que en la reunión con la ANFP se les planteó que de no aceptar la propuesta perderían los puntos en disputa. Cedillo también cuestionó que no se abordara el tema de seguridad durante las conversaciones.

El vicepresidente del Grupo Pachuca sostuvo que la programación del partido contribuyó al problema, al fijarse un encuentro de alta convocatoria en día de semana a las 20:30 horas. Agregó que el club viñamarino cumple con las exigencias de seguridad establecidas por las autoridades y mantiene coordinación con Carabineros y autoridades regionales, aunque reconoció que siempre existen aspectos susceptibles de mejora.

La resolución establece que ambos partidos se jugarán en el Estadio Nacional, con los minutos restantes del primer encuentro sin público y la revancha con asistencia de aproximadamente 20.000 espectadores de Universidad de Chile. Cedillo manifestó que esta situación perjudica a los hinchas de Everton, quienes no podrán asistir a ninguno de los dos compromisos.